Un Municipio con Molinetes Asusta

Cecilia Tavano, la hija del ex intendente Juan Bruno Tavano realizó declaraciones sobre  su visión de la actualidad, en el marco de su campaña donde intenta ir por una banca en el HCD de Lomas de Zamora.

Todos saben que yo tengo una historia política a partir de Bruno Tavano. Soy la más grande de los hijos. Crecí al lado de él, viví la política al lado de él, aprendí a ver la política desde una postura hacia el otro. Creo que es un compromiso. Uno lo va mamando en su vida, desde mi infancia lo fui viviendo continuamente y cuando me propusieron ser concejal dije que sí porque es algo que me gusta, que me compromete y porque para mí, sigue siendo una herencia y está bien que sea una herencia porque yo creía en lo que hacía mi viejo, entonces ser concejal para mí es un orgullo. Y si llego a ser concejal y puedo modificar aunque sea la vida de las personas o de las pocas personas que pueda modificar, para mí es un orgullo, yo lo hago porque no es un trabajo, es un compromiso, es un deseo. Es mi vida, es como la vida de mi viejo, bueno, esto es mi vida. Es así.

En Lomas de Zamora, habría que cambiar mucho, desde la época de mi viejo hacia acá, mucho porque la verdad que recorriendo Lomas de Zamora, que primero la recorrí con mi viejo y ha cambiado tanto, tanto, pero tanto ha cambiado, vertiginosamente ha cambiado Lomas de Zamora, que con todos esos cambios, en todo este tiempo no se ha invertido para que esos cambios no produzcan las situaciones que estamos viviendo ahora.

Lomas de Zamora se ha urbanizado mucho, se han generado muchísimos asentamientos sin el control, ni la debida reorganización urbanística. Tenemos un Lomas de Zamora que estalla en edificios, edificios que han tapado también la fisonomía de lo que era nuestro Lomas de Zamora.

Tenemos un Distrito que con la cantidad de habitantes que tenemos, es un Municipio que se ha achicado en vez de agrandarse, en vez de descentralizarse. Yo sigo insistiendo en que una de las experiencias más buenas que tuvo el municipio de Lomas de Zamora en la época de mi viejo con todos sus aciertos y todos sus errores, fueron los Consejos de Organización de la Comunidad, en donde el Municipio tenía contacto directo con la gente, con el barrio, entonces el municipio estaba informado de lo que pasaba. Los funcionarios estaban informados de lo que pasaba y hablo de los funcionarios, de todos los funcionarios, de todas las Secretarías porque los distintos barrios de Lomas de Zamora son diferentes y con problemáticas diferentes, entonces por ejemplo, en un centro de Temperley, no tienen la misma problemática barrial que tiene un Cuartel IX, entonces cuando se arman los Consejos de Organización de la Comunidad y el municipio completo salía a los barrios, se encontraba con que en Temperley hacía falta barrido y luminaria en ese momento, pero en un Cuartel Noveno necesitaba una Unidad Sanitaria. Y ese acercamiento del municipio permitía que se ponga en marcha todo un engranaje de soluciones y eso es lo que se perdió.

Fueron doce años que en vez de tener un municipio de cara a la gente, abierto a la gente, dialogando con la gente, que el municipio, los funcionarios sepan qué era lo que necesitaba la gente, no, se cerró. Se cerró y quedó Lomas de Zamora como aislada, principalmente en los barrios más bajos, estamos viendo en estas tormentas, que son tormentas que nos sobrepasan, la cantidad de agua que cae, que se hicieron obras en Lomas de Zamora, recuerdo que mi padre hablaba en su tiempo de saneamiento de los arroyos a cielo abierto hidráulicamente era correcto ya que con el entubado se dificulta la limpieza y el control de empresas que desagotan sus desechos en forma clandestina.

Los entubados eran para que no se inunde más esa parte del Arroyo del Rey, pero aún así toda la gente se sigue inundando. ¿Por qué? Porque las obras hidráulicas que hacen falta no son ni del municipio, ni de la provincia, son obras monumentales que tienen que partir desde la Nación.

Ni el Municipio, ni la Provincia tienen la plata, sí pueden colaborar, entonces nos encontramos con una provincia de Buenos Aires en un estado caótico, en donde nos encontramos que está llena de asentamientos, que no está urbanizado, que la gente vive sin nada, vive mal, pero que naturalizó vivir así. Cuando van a pedir ayuda al municipio, el municipio no se la brinda y la gente se termina cansando, entonces lo peor que nos puede pasar, es naturalizar vivir mal y eso es el cambio que hay que hacer, la política, el funcionario municipal, provincial y nacional, tiene que cambiar esa mirada acotada de la política.

Yo he acompañado a mi viejo hasta que falleció en todas sus gestiones y es verdad que cuando estaba mi viejo, quedaron cosas inconclusas, sin hacer, pero que estaban proyectadas. El que vino después no lo hizo, pero que estaba proyectado, estaba proyectado: asfaltos, obras que no se siguieron. Son decisiones que se toman, ¿No?

Uno cuando está manejando el poder de un municipio decide para dónde lleva la política. Mi viejo la llevaba para el lado de la gente, para el lado de la salud, para el lado de la educación, acá se llevó para otro lado.

Eso sí está en las posibilidades de reverlo en estas elecciones, mi compromiso es reverlo. Yo quiero volver a un municipio saltando la distancia, las épocas sociales son diferentes y las épocas políticas son diferentes, pero yo creo que el municipio que hizo mi viejo, sigue siendo absolutamente revolucionario.

La única forma de poder volver a recuperar ese contacto con la gente, es estando con la gente. Es la única forma y la gente es la que vive la situación. Un funcionario desde el municipio de Lomas de Zamora o de cualquier municipio, que no tenga contacto con la gente, no va a saber qué hacer, entonces de una vez por todas, cambiamos la mentalidad política y nos ponemos a trabajar en serio para modificar las cosas que estén al alcance del municipio. Lo que no esté al alcance del municipio, pelearlo en la provincia y lo que no esté en la provincia, pelearlo en la Nación o si no, seguimos viviendo así.

Ese poder lo tiene la gente, nada más que la gente, porque cuando uno va a votar, tiene que votar un proyecto de país,  un proyecto de provincia y un proyecto de municipio. La gente no sabe el poder que tiene en sus manos, la gente cree que los políticos nos tienen que venir a cambiar la vida a nosotros, no es así. La gente es la que tiene que decirnos cómo hacer las cosas, la gente tiene la voz del mando.

Cuando la gente asuma que ese poder lo tiene en sus manos, las cosas van a empezar a cambiar. Escuchen a los políticos, sea de quien sea, escúchenlo. No se queden con lo inmediato, no se queden con la necesidad inmediata y que es real, pero no podemos seguir votando la inmediatez, porque en el proceso histórico que nos alcanza, siempre nos alcanza el proceso histórico, terminamos con una Argentina hipotecada y eso es lo que tenemos que empezar a cambiar.

Lo estamos viviendo ahora, lo estuvimos viviendo, o sea, cuatro años anteriormente nos llevó a este gobierno, pero ya veníamos mal, ahora estamos enterrados. ¿Cómo vamos a seguir votando así? Yo no quiero que mis nietos o los nietos de los vecinos de Lomas de Zamora vivan lo que están viviendo. Yo no quiero que en Ingeniero Budge, Fiorito, Cuartel IX, Nueva Esperanza, El Olimpo, que están llenos de agua y esto no es lo peor, porque ahora cuando se va el agua viene lo peor, sigan viviendo esto, porque no es justo, no se puede naturalizar vivir así y esto viene de hace años, pero así como viene de hace años, nadie planteó una solución.

Y la solución está, lo que pasa es que hay que invertir y no hablamos de dos mangos, hablamos de millones de pesos y no es sólo Lomas de Zamora, es la provincia de Buenos Aires, entonces empecemos a tomar conciencia de las cosas porque si no, vamos a seguir viviendo así.

Siendo concejal, ¿Qué implica esto? Llevar la voz de la gente al Concejo Deliberante. Hay que llevar la voz de la gente al Concejo Deliberante. En el Concejo Deliberante se vota lo que la gente necesita, la única forma de lograr eso, es estando dentro del Concejo Deliberante, por eso yo quiero ser concejal, pero quiero ser concejal de la gente, no una concejal escondida en el Concejo Deliberante. Con la gente, que la gente si me tiene que decir las cosas como son, si tiene que estar enojada, poner la cara porque es la única forma.

La gente tiene que estar en el Concejo Deliberante cuando se votan los proyectos, la gente tiene que empezar a tomar conciencia de que es el municipio de ellos, no de los funcionarios. Cuando hay un problema en un barrio y piden una solución, vengan al Concejo Deliberante, si la barra está abierta. La gente tiene que saber que puede entrar al Concejo Deliberante y exigirles a los concejales la presencia y la solución de las cosas, después pasa a un ejecutivo. El ejecutivo es el que ejecuta las cosas, pero en principio el Concejo Deliberante y los concejales estamos para servir a la gente.

Estamos hablando de un municipio que mi viejo lo ideó justamente porque es tan grande el partido de Lomas de Zamora, que no llegaba a la gente, entonces ideó los Concejos de Organización de la Comunidad para descentralizarlo.

En la década de los ’90, cuando todo se cerraba, cuando todo se centralizaba, él armó un municipio descentralizado en donde los funcionarios iban y se instalaban con mi viejo a la cabeza, un mes, en cada Concejo de Organización de la Comunidad. Porque hoy vos tenés que sacar un permiso para entrar. ¿Cómo vos vas a sacar un permiso para entrar? En donde vos tenés que ir a pedir la solución de tu problema.

Es un municipio elitista, es un municipio cerrado. Sí, porque la gente cuando va a pedir una solución, tiene que sacar un permiso. Porque cuando la gente tiene que pedir la habilitación de un comercio, tiene que sacar un permiso. Ahora se manejan mucho por las redes, por internet, ahora se abrió toda una ventana nueva, pero así y todo el municipio sigue siendo la primera frontera en donde el vecino va a pedir solución o va a exigir algo o va a habilitar un comercio.

Y eso, ya no está. Ese municipio solidario, ese municipio abierto, ese municipio vecinal, no está más. No es un municipio abierto, ni vecinal, ahora es un municipio frío, yo cuando lo miro lo veo rígido, frío y sin solidaridad, entonces no deja de ser un edificio nada más. Antes era un proyecto de integración entre la comunidad y el primer mostrador del Estado, un municipio para la gente.